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4/5/11

La Tortuga y su simbología



La tortuga, animal que existe desde hace más de 250 millones de años, omnipresente en la memoria de los hombres y las civilizaciones, un día no será más que un nostálgico recuerdo. Recordemos entonces… los símbolos están ligados esencialmente a culturas y tradiciones antiguas que toma el mundo contemporáneo y de las cuales queda impregnado. No es sorprendente constatar que son las antiguas civilizaciones, principalmente en las regiones rurales y de montaña, en las cuales los símbolos tuvieron más importancia. En relación al carácter particular de la tortuga, encontramos cuentos o leyendas ligados a arquetipos simbólicos. Evocaremos creencias, leyendas, y recurriremos a la cosmogonía, es decir, la representación del mundo y su creación en las civilizaciones antiguas. Tanto en Extremo Oriente (China, Japón, Vietnam, Corea, India, El Tíbet…) como en América del Norte (desde México hasta Alaska), la tortuga es, ante todo, el soporte del mundo. Casi en la totalidad de las civilizaciones antiguas del mundo entero (de las cuales aún algunas existen, como el pueblo aborigen de Australia, China o Vietnam) la tortuga siempre ha sido siempre un símbolo de sabiduría y longevidad. Esto se debe evidentemente a su larga vida y a su indolencia, pero al mismo tiempo a su discreción frente a los eventos que marcan el ritmo del mundo. La lentitud de su desplazamiento la hace figurar como digna representante de la sabiduría…y del arte de tener toda la eternidad delante de sí.

 


Es impresionante constatar de qué manera la tortuga ha marcado el espíritu de la civilización china. Aquí es necesario precisar que las primeras huellas de la escritura china remontan a 35000 años aproximadamente y que sus ideogramas primitivos, cuando no eran gravados sobre piedra, lo eran sobre los caparazones de este animal. Por otro lado las escrituras de los antiguos quedaban grabadas por la eternidad si el soporte era un caparazón de tortuga, todavía más que los que eran grabados en piedra. La longevidad de la tortuga y la estabilidad de su cubierta han intrigado igualmente a adivinos durante largos siglos después de su muerte los que le atribuyeron el conocimiento del futuro escondido en los motivos del caparazón. Arrojándolo algunos minutos al fuego de la tierra, podían verse sobre el caparazón los espíritus celestes en comunicación con los hombres inscribiendo símbolos en las quebraduras y en las fisuras causadas por el fuego. De esta manera, queriendo reproducir los motivos generados, los adivinos y sabios trazaron hace 3500 años los primeros símbolos que se transformaron progresivamente en las 214 claves de base que permitían la elaboración de todo el sistema de escritura china. Sin embargo, la numerología y los primeros cuadrados mágicos fueron inventados y realizados con la ayuda de los motivos y la disposición de las escamas del reverso del caparazón. Los chinos fueron los primeros terrariófilos del mundo. Desde hace más de dos mil años, en ciertas provincias de montaña, el tener una tortuga bajo el techo concede una protección divina a la familia y al hogar. No existía un solo templo taoísta o budista que no poseyera tortugas, no para comerlas sino para proteger la vida de los que allí residían. Así, las tortugas podían ser tomadas de la naturaleza para consumo humano (práctica esencialmente confucionista), pero también como compañía protectora de la familia y de la morada.


Para el Tao, filosofía mayor de la China antigua como de la China moderna, cinco son los elementos suficientes para construir todos los ladrillos del mundo. Estos son la madera, el metal, el fuego, la tierra y el agua. Estos cinco elementos estás asociados con cinco estaciones (el monzón era considerada una estación) , cinco direcciones (los cuatro puntos cardinales más el lugar en el que nos encontramos), cinco colores y cinco animales. La tortuga es uno de esos cinco animales que está asociado al norte, al elemento agua, al invierno y al negro (color de la pureza en Extremo Oriente contrariamente al mundo occidental)

En china existe un cierto número de dioses que nos son dioses bajo el sentido del mundo occidental sino representaciones de los muy diversos aspectos del espíritu humano. Entre estos dioses encontramos dos de los cuales hablaremos dado que están ligados directamente a tortugas legendarias. Se trata del dios de los Exámenes y del dios de la longevidad. El dios de los exámenes está determinado en el cielo chino por las cuatro estrellas que forman el carro de la Osa Mayor. Es un dios de una fealdad particularmente notable, con la cara deformada por una horrible mueca. En su mano izquierda tiene un celemín , en la derecha un pincel de calígrafo. Está enteramente desnudo a excepción de un paño que rodea ligeramente las caderas. Se posiciona de una manera extraña, inclinado hacia adelante, en una postura que evoca a un hombre corriendo. Sólo el pie derecho reposa sobre el suelo o más bien… sobre una cabeza de tortuga. La explicación más precisa es que a lo largo de su vida en tierra este personaje fue el primer recibido en el Doctorado, pero viendo su inmunda fealdad el emperador rechazó entregarle el diploma. En la cima de la desesperación y el deshonor, se quitó sus vestiduras e intentó ahogarse pero una tortuga Ngao que por allí pasaba lo tomó sirviéndose de su cabeza e hizo de él un dios, expidiéndolo al Cielo. El dios de la longevidad tiene el típico rostro del anciano chino de barba larga y enorme calva. Está encorvado pero se mantiene aún de pie, apoyándose con un gran bastón de madera lleno de nudos, teniendo en una de sus manos el fruto de la inmortalidad. A sus pies se encuentra una tortuga y a veces una garza o una grulla, animales que poseen una larga duración de vida.


En la cosmogonía china el mundo es portado por cuatro elefantes, a su vez sostenidos por una tortuga. Esta visión del mundo proviene directamente de la India. En efecto, en la India encontraremos a la tortuga portando a los elefantes como en la cosmogonía china. Para los hindúes la creación del mundo viene de la mano del dios Brahma. Una enorme serpiente mordiéndose la cola está suspendida en el vacío del infinito, simbolizando la carrera eterna del sol en el cielo. Sobre esta serpiente reposa una tortuga. Es gracias a esta última que la fuerza de los cielos se traducirá en el mundo de las realizaciones. La tortuga encarna entonces en el espíritu hindú el símbolo de fuerza y de poder creador. Sobre esta tortuga se encuentran elefantes que portan los tres mundos: el mundo inferior de los demonios y del infierno, el mundo intermedio de los hombres y de la Tierra, y el mundo superior de los dioses y de la felicidad. Es gracias a la tortuga que esos tres mundos existen, puesto que ella es el vínculo directo entre el universo y su manifestación.



En la India la segunda de las diez reencarnaciones de Vishnu siempre ha estado bajo la forma de una tortuga llamada Kurma que prestó su ayuda a Indra para vencer a los demonios Asuras. Para llegar a esto, Vishnu sirvió de eje central para permitir a los dioses batir el Océano de los Orígenes donde nació el licor de la inmortalidad, el árbol del Paraíso, la medicina de los dioses, la diosa del vino, las ninfas, el caballo divino, elefante real, y muchas más maravillas… La misma escena está igualmente representada de manera magnífica sobre un bajorrelieve del templo de Angkor, en Camboya.





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